Rosa Herminia transforma la basura de otros en sus tesoros de artesanía

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Con 56 años, transforma el objeto más sencillo de la naturaleza en una belleza

Quién dijo que una hoja de guineo no puede transformarse en arte, lo mismo que una rama  de  palma seca?, aunque estos objetos parezcan simples desechos naturales y sean solo basura para muchos, para  Rosa Herminia Matos estos pueden convertirse en piezas valiosas de artesanía, y como dice el dicho “Lo que es basura para unos es tesoro para otros”.

Esta mujer de 56 años residente en Paraíso, Barahona, transforma el objeto más sencillo de la naturaleza en una belleza. Nos cuenta que todos los días va a la playa y recoge toda la basura que el agua arroja en la orilla, además, va al campo y recoge semillas, hojas y ramas para crear sus bellas artesanías.

Todos los materiales que utiliza son naturales y reciclados, algunos de estos son: hoja de guineo y maíz, papeles y cartones reciclados, alambres, tallo del coco, javilla, caracoles, yagua, semillas de diferentes plantas, como las de  anacahuita, entre otros.  Con estos confecciona  carteras, collares, pulseras, muñecos, flores, vistosas mariposas de cartón reciclado, entre otros objetos que su imaginación conciba.

“Todo lo que yo consigo en la playa, sea un palo u semillas, yo los recojo porque todos mis materiales son naturales, y dondequiera que veo algo bonito yo lo tomo y fabrico algo. Si por ejemplo veo que una persona vota algo que no sirve y yo lo puedo reciclar, lo cojo y lo pongo nuevo”, expresó Rosa Herminia.

Hace más de 10 años que es artesana, adquirió sus conocimientos por un curso para hacer muñecos con hoja de guineo que realizó en Paraíso, desde ese momento ha dado riendas sueltas a su imaginación y su creatividad transformando el objeto más absurdo e inservible en un objeto decorativo para el hogar.

“Le doy gracias a Dios por este negocio, porque a mí me ha ido bien. Ha sido una bendición del Señor aprender a trabajar. Antes, yo trabajaba en mi casa en los quehaceres domésticos pero ya no, ahora soy artesana”, expresa orgullosa y con una sonrisa.

Rosa Herminia es una mujer emprendedora y ansiosa por conocimientos. Explica que desde que es artesana  ha procurado   realizar  nuevos cursos, como cocina, repostería, arreglos florales, fabricación de zapatos, entre otros.

“El conocimiento no pesa, por eso me afano en aprender”, dijo.

El año pasado fue galardonada en la categoría “Innovación y/o Mejoramiento del Medio Ambiente” de los Premios Microempresariales CITI, por su alto grado de creatividad en la fabricación de estas artesanías.

Rosa Herminia, madre de cuatro hijos y  abuela de seis nietos, vende sus artesanías en los pocos hoteles que hay en Paraíso, algunos turistas van a su casa a comprar y también participa en ferias artesanales en la región Sur.

Inicios.  “Artesanía Rosa” es el nombre de su negocio, inició   con muchas precariedades por la falta de equipos necesarios, incluso nos cuenta que muchas veces utilizó las paredes de su casa para guayar la jícara del coco y poder pulirla.

Su negocio empezó a crecer con un préstamo de 15 mil pesos que tomó en el Banco de Ahorro y Crédito Adopem, con ese dinero compró los equipos y herramientas que necesitaba.

Su taller se encuentra en su casa, y aunque no tiene empleados, sus nietos y vecinos pequeños la ayudan a crear sus artesanías. También enseña a mujeres de la zona a fabricar artesanías y las orienta a que se animen a hacer sus propias creaciones.

“Yo trabajando me siento bien, por eso le digo a las mujeres que echemos para adelante porque no hay edad para aprender. Porque yo así vieja como estoy hice recientemente un curso para hacer zapatillas y ahora las fabrico”, destacó la artesana.

Resaltó que las zapatillas que fabrica las cose a mano porque no cuenta con máquina. Destacó que  comprar las máquinas  es uno de los problemas que enfrentan los artesanos en su comunidad. Forma parte de una Asociación de Mujeres Artesanas de Paraíso, conformada por 26 mujeres, donde cada tiene sus talleres en su casa.

Rosa Herminia dijo que su sueño y el de otras artesanas de Paraíso es poder exportar sus creaciones, pero carecen de orientación al respecto.

Abogó porque las autoridades ayuden a las mujeres en capacitación para emprender su propio micronegocio, y en especial que les enseñen algo que puedan producir y vender pues la región Sur es la más pobre del país

La frase

Rosa Herminia Matos

Yo trabajando me siento bien, por eso le digo a las mujeres que echemos para adelante, porque no hay edad para aprender.

MAYELIN ACOSTA GUZMÁN ( m.acosta@hoy.com.do)

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